Buf, buf, buf, un poco más, la siguiente curva, buf, buf, buf, ya llegamos, no queda nada. Pero ya llevábamos muchos kilómetros en las piernas y una pareja tras otra nos adelantaban sin piedad, sin miramientos, algunos incluso bromeando. Malditos!!!Dos horas y media antes
Amenaza lluvia. Está todo preparado. La carpa falcada con botellas de agua, que no vuele!! – grita alguno -. Todo listo. Las plumas en su sitio, los voluntarios, magníficos, preparados para sufrir, porque sabían a lo que se enfrentaban.
Los esquís, avituallamientos, bicis. Todo listo, foto de grupo y YA. No se a los demás, pero a mi la salida me cogió desprevenido, como si todavía faltasen algunas fotos por tomar, algún refresco, alguna barrita por ingerir. Salgo como al tran tran y en seguida veo a mi compañero a unos veinte metros mirando para atrás. No le puedo fallar. Aprieto. Se nota la altitud, falta oxígeno, las piernas no responden como deberían. Qué lejos queda la carretera de las Aigües. Y ese? Lejos, muy lejos ya y sólo llevamos cinco minutos, veo a un loco corriendo ligero como el viento. Pienso que probablemente el segundo no sea su pareja. Vale, creo que ya veo la llegada, y los esquís? No es aquí, cuánto falta? Venga, que ya sólo queda la mitad!!!! No puede ser. Sigo corriendo, no pares, no pares. Miro atrás, un pequeño pelotón me pisa los talones. Sigue. Me adelanta Zorro Plateado (rebautizado como Flecha Plateada) y para, anda, gracias, oxígeno. Le adelanto y paro, ando. Él vuelve a correr, me adelanta, se para, corro, y así hasta la primera transición.
Mi compañero esperando, animando, Borja, esos son tus esquís, rápido, rápido. Alex y Adam a tiro, aprieta, aprieto, aprieto. Se reducen las distancias y en la subida les damos alcance. Paso, paso!, Lluís y Dani me adelantan y llegamos juntos a la segunda transición. Zapatillas y a dejarse caer ladera abajo, pensando en lo que todavía tenía que llegar.
Sorpresa en la bici, me siento bien. Adelantamos a Tate Conete (tengo la sensación que las próximas carreras serán a muerte con estos dos). Bien, bien, vamos bien. Llegan las primeras rampas y algo me hace perder el equilibrio, me fijo y sí, Lance Strada y Flecha Plateada me acaban de adelantar. Estos no pedalean, dan gas!!! Tu sigue palante!!! Y sigo, bien, bastante bien, a ritmo. Nos deshacemos de Bellos y Envidiados y empieza la bajada.
Preciosa, divertida, rápida, con el Envidiado pegado al culo y Bello detrás. Habrá pinchado? Y en cuanto piso el asfalto, la primera rampa. Estiro y sigo, doscientos metros más. Desparecen los dolores justo en el momento en que oigo: el Mendas ya está aquí!!! Me giro y sí, ya estaban aquí, Alex y Adam nos dan alcance y con ellos subimos hasta Aransa. En ese momento mi cuerpo dice basta, ya no más, y empieza mi odisea, la mía y la de muchos otros, aunque esto no lo sabría hasta algo más tarde. Llueve, hace frío, me adelantan Bellos y Envidiados, Antitriatletas se suma a la fiesta. Venga, un piñón más, no hay más piñones. Ya todo está perdido. Y a la meta haciendo equilibrios, con Jorge dando vueltas alrededor mío, animando, empujando. No hay nada que hacer. Intento apretar y las piernas queman, no dan más de sí.
Venga Borja, a ver que hay detrás de esa curva! Ya se yo lo que hay detrás de esa maldita curva, otra, y después otra que enlaza con la siguiente y así hasta tocar esas nubes que cada vez se acercan más y sin embargo parecen estar cada vez un poquito más lejanas. Pero por fin el bosque se abre y aparece el parking, doscientos metros y llegamos, aprieto, ridículo a estas alturas, pero los voluntarios me dan alas.
Cruzo la meta, engullo dos plátanos y dos barritas energéticas. Me cambio, entro en calor y me doy cuenta de que ahora soy un poquito más feliz que antes de empezar, que ha valido la pena, que menuda pájara me ha pillado. Y qué bien me lo he pasado. Deporte y calidad de vida compañeros!!







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Borja, gran crónica. No olvides que hasta “Indurain”, “Lance” y “Jalabert” sufrieron grandes y sonadas pájaras en sus años de esplendor. Eres un grande y has aprendido a “sufrir”! Fue duo verte clavado en las rampas de Aransa. Y bonito ver como tu hermano te animaba y tiraba de ti. Disfruté como un enano de toda la carrera. Un abrazo!
grande guaps!!!
bro, eres el más grande! yo lo se… lo saben todos, y saben también que en las medas vamos a dar guerra, muuuuucha guerra!!